martes, 3 de junio de 2008

Pintura mural

Todos tenían miedo y nos esquivaban...

Éramos los descontrolados, ensuciábamos, gritábamos, nos movíamos demasiado...

Nos preparamos todo un año para esta oportunidad, pero no nos cedían la autorización para hacer realidad nuestro sueño.

Casi a fin de año enfrentamos la situación y trabajamos rápida y arduamente, solicitamos las pinturas y partimos hacia la vereda del colegio con nuestras túnicas, pinceles, tarros de pintura, diario, escalera y diseños. Todos nos miraban con pavor y murmuraban. Nadie se acercó a nosotros por temor a ser catalogado igual, estoy segura que las ganas les sobraban a más de uno.

Pasaron algunos cuantos minutos. Nuestra obra ya estaba en camino. Los adultos que por allí pasaban felicitaban y a la vez nos transmitían que era en vano nuestro trabajo porque esa misma noche lo destrozarían las tribus urbanas con algún graffitti. Nosotros estábamos tan seguros de lo que queríamos que nada ni nadie lograría quitarnos de allí hasta culminar y dejar plasmado nuestro pasaje por el cole.

Cuando ya casi terminábamos, viendo que los chicos trabajaban y nada estruendoso había ocurrido comenzaron a llegar visitantes asombrados por el producto. Hasta la directora trajo a una fotógrafa para incluir nuestra imagen en el calendario.

Ahora todos estamos orgullosos y nuestro mural quedó como demostración de la confianza que podemos tener en los chicos. ¿Por qué no darles oportunidades? ¿Por qué desconfiar de ellos? ¿De ellos o de nuestra capacidad docente....

Démosle las herramientas necesarias para que aprendan a volar solos, permitámosle demostrarnos que son responsables y útiles. No los subestimemos, son pequeños grandes artistas!!!